Compota de durazno

Para comerla sola, untarla en pan o galleta y hasta para mezclarla con yogur natural es deliciosa

Aunque jaleas, mermeladas, confituras y compotas son conservas de frutas, existen grandes diferencias entre ellas:

La mermelada es una conserva de fruta (en trozos o triturada, en puré) cocida en azúcar en una proporción de 30-70% para las normales y 50-50% para las mermeladas extra o premium. Normalmente la fruta se macera en el azúcar antes de cocinarla.

Las confituras, por su parte, son otro tipo de conserva de fruta ya sea entera o en puré, y cocida en un almíbar simple (agua-azúcar). La cantidad mínima de fruta debe ser del 35% para la confitura normal y del 45% para la premium.

Las jaleas (poco comunes en el mercado venezolano) son geles que se preparan a partir de jugo de frutas (o incluso con el agua resultante de la cocción de alguna fruta), y azúcar (casi siempre más de la mitad de la preparación total, así que en realidad es una especie de almíbar frutal).

Y la compota es una conserva de fruta mucho menos dulce que el resto. De hecho, según la Reglamentación Técnico-Sanitaria española para la elaboración y venta de conservas de origen vegetal, la compota es una conserva de fruta con no más de un 15% de azúcar. Normalmente se prepara con manzana (que es tan alta en pectina que permite excelente consistencia a pesar de no tener casi azúcar), pero también pueden usarse otras frutas como pera, melocotón o durazno. Y si se utiliza fruta bien madura, se pueden preparar compotas deliciosas sin azúcar añadida, aprovechando el dulzor de la fruta. Esta es la razón por la que, de todas las conservas, es la más indicada para la alimentación de los más pequeños.

Una de las más sencillas y deliciosas que les preparo a mis bebés, es la de melocotón, y aquí comparto la receta:

 

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